Presentación del documento de LA FÁBRICA DE PENSAMIENTO
"Nuevas formas de trabajo en remoto para Auditoría Interna"  31 enero de 2022

 

La primera jornada del año de Los Lunes del Instituto de Auditores Internos ha servido como marco de presentación de un nuevo documento de La Fábrica de Pensamiento, Nuevas formas de trabajo en remoto de Auditoría Interna. Una guía que establece las mejores prácticas para el desarrollo del trabajo en remoto del auditor interno y que son fruto de los resultados obtenidos de la propia experiencia de los 12 autores integrantes de la Comisión Técnica encargada de su elaboración.

Tal y como señalaba durante su presentación Pablo Gallego, coordinador del documento y director de Auditoría Interna de WiZink, la pandemia, además de suponer un impacto económico y social a nivel mundial, ha originado un cambio notable en las formas de trabajar “acelerando un proceso de digitalización y de trabajo en remoto que ya estaba planificado en muchas compañías. Sin embargo, si hay algo sobre lo que ha incidido la actual situación pandémica ha sido sobre la cultura del presentismo. A muchas empresas les ha costado entender que también se puede trabajar no estando físicamente en la oficina”.

El documento Nuevas formas de trabajo en remoto de Auditoría Interna da respuesta a las necesidades a las que los departamentos de Auditoría Interna tienen que hacer frente en aspectos como: nuevas prácticas relacionadas a las formas de trabajo en remoto; nuevos métodos de organización; nuevas técnicas aplicadas; incorporación de nuevas herramientas; gestión de equipos, ya sea desde la perspectiva del liderazgo, así como de coordinación; y las relaciones con los principales stakeholders: auditados, Comisión de Auditoría, auditores externos, reguladores, entre otros.

Nuria Yagüe, directora de Auditoría Interna de Sistemas en MAPFRE -y también ponente durante la jornada-, dedicaba parte de su intervención a realizar un exhaustivo análisis de los beneficios, retos, riesgos y limitaciones del trabajo en remoto.

Entre los beneficios, Yagüe señalaba: el fomento del uso de las nuevas tecnologías, la reducción de costes, la flexibilidad durante la ejecución del trabajo, la gestión del equipo humano y la posibilidad de dar continuidad a la prestación de servicios. En lo referente a los retos, la directora de Auditoría Interna de Sistemas en MAPFRE destacaba: la definición de la estrategia TIC y su uso; las nuevas formas de dirigir y gestionar equipos; promover la metodología de autoevaluación; análisis de viabilidad y riesgos para las auditorías en remoto, así como implementar nuevos controles.

Sin embargo, tal y como recordaba la experta, todo trabajo en remoto implica una serie de riesgos y limitaciones, entre ellos, la ausencia de trato directo con los auditados, ausencia de contacto y feedback con los miembros del equipo auditor, impacto en el juicio del auditor, dificultad en la aplicación de procedimientos de auditoría, posible alteración y/o manipulación de evidencias, problemas de seguridad, rebajar la eficiencia de los controles incrementando el nivel de riesgo o el desequilibrio en la conciliación personal/laboral.


Consejos prácticos

Desde una perspectiva más operacional, el director de Auditoría Interna de WiZink recordaba que “Auditoría Interna está en una posición única para dar respuesta a la incertidumbre, desempeñando su papel de aseguramiento de los procesos clave, así como también el de asesoramiento”. Además, señalaba varios aspectos que deberían potenciarse: la cercanía, transparencia y confianza; la oportunidad de promocionar el área de auditoría interna y la capacidad de independencia.

Aludiendo directamente al área específica de Auditoría Interna, Gallego incidía en tres implicaciones fundamentales al analizar el modelo de control de la compañía. En primer lugar, los recursos y medios, “tanto los humanos como los tecnológicos, así como la formación requerida y las herramientas de comunicación”; por otro lado, la madurez de la función, “a mayor madurez será posible una mayor delegación de funciones y un mejor modelo de comunicación y gestión en remoto” y, por último, la cultura de la compañía, “donde estaríamos hablando de  cómo de bien aceptado o no está el trabajo en remoto y hasta dónde se tiene intención de llegar”.

Entre las principales conclusiones expuestas por los expertos se ha destacado la importancia de encontrar el equilibrio entre la auditoría presencial y en remoto en base a tres criterios:

  • el grado de digitalización de la compañía;
  • el conocimiento previo del equipo sobre la organización y el proceso a auditar, y
  • la capacitación del personal en el uso de las herramientas en remoto.

Además, se ha incidido en la importancia de seguir cumpliendo con las normas de auditoría interna y su marco internacional de referencia “que, aunque no hablan específicamente del trabajo en remoto, tampoco lo impiden” apuntaba Yagüe.

“La adopción del trabajo remoto es un reto para las  áreas de Auditoría Interna, que deberán compaginar  sus objetivos de aportar valor a la organización y  proporcionar aseguramiento sobre los principales  procesos, manteniendo los mismos niveles de servicio, calidad e independencia” finalizaba Gallego.


 

 

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