El rol del auditor interno evoluciona hacia la asesoría de confianza para la alta dirección de las emprsas


  • En el 80% de las organizaciones, Auditoría Interna ejerce actualmente labores de asesoramiento y consultoría, según la última edición de la encuesta Sabor del Mes, el barómetro mensual del Instituto de Auditores Internos.
  • Se presenta la guía Más allá del aseguramiento. El auditor interno como asesor de confianza, elaborada por LA FÁBRICA DE PENSAMIENTO
     
  • La evolución de la labor del auditor interno del aseguramiento al asesoramiento es requerida por los stakeholders, ya que aporta un mayor valor añadido al contar con exhaustivo conocimiento de toda la organización.
     
  • Preservar su independencia y escepticismo profesional, uno de los grandes retos a los que se enfrenta la profesión ante su papel como asesor de confianza.
     

Madrid, 31 de mayo de 2017.- El Instituto de Auditores Internos de España ha presentado el documento Más allá del aseguramiento. El auditor interno como asesor de confianza, publicado por su laboratorio de ideas, LA FÁBRICA DE PENSAMIENTO. El trabajo define el nuevo papel del auditor interno como asesor de confianza diferenciándolo de la consultoría, identifica las cualidades necesarias para llevar a cabo esta labor, y marca los límites y resalta los riesgos que pueden surgir cuando se realizan estas labores. 

El rol del auditor interno está evolucionando en las organizaciones como consecuencia, entre otras, de las reformas normativas de los últimos años, que asignan a Consejos de Administración y Comisiones de Auditoría importantes responsabilidades de supervisión de los sistemas de control interno y gestión de riesgos.

Estos clientes del auditor interno en la organización “solicitan asesoría a los auditores internos como parte de su trabajo. Su labor abarca mucho más que el aseguramiento derivado de la actividad propia de la Auditoría Interna, ya que se convierte en asesor, además de identificar la situación real de la organización y mostrar cómo podría ser modificada o mejorada”, ha señalado Reyes Fuentes, Directora de Auditoría Interna y Riesgos Globales en INDRA y coordinadora del grupo de expertos que ha elaborado el trabajo, durante la presentación del mismo.

La asesoría brinda apoyo para que quien la requiera pueda desarrollar diferentes actividades relacionadas con la consulta. Se basa en la emisión de opiniones no vinculantes que requieren conocimiento técnico y experiencia previos, relación a largo plazo, consejo y guía, características que tiene Auditoría Interna y por lo que su experiencia para la asesoría es determinante. La consultoría, sin embargo, requiere un análisis previo al no basarse en conocimiento y experiencia, está enfocada a la resolución de problemas más que a ser una guía, y desemboca en prestación de servicios

En el 80% de las organizaciones los departamentos de Auditoría Interna ejercen labores de asesoramiento y consultoría, según el último barómetro mensual de la profesión publicado por el Instituto de Auditores Internos. Eduardo Cuesta, también miembro del grupo de expertos y Director de Auditoría Interna de Tecnología de MAPFRE, ha destacado que es una evolución deseable y que, en el futuro, la clave no será sólo evaluar la eficacia y eficiencia del control interno: “también dar su opinión sobre el diseño del control y cómo mejorarlo, convirtiéndose así en asesor de confianza para los órganos de gobierno y la alta dirección y aportando mayor valor a la organización.”

Según Cuesta “el entorno y la evolución de las nuevas tecnologías, hacen que los tiempos que tiene la alta dirección para valorar las situaciones sean muy cortos, por lo que demandan asesoramiento previo a la hora de tomar decisiones, y la opinión del auditor interno es clave al conocer la organización, y tener los conocimientos y la información necesarios para ello”.    


Retos del auditor interno como asesor de confianza

El auditor interno se enfrenta a dos retos fundamentales a la hora de ejercer como asesor de confianza en la organización. Por un lado, ha de preservar su independencia y escepticismo profesional. De ahí que sea imprescindible dejar claro en qué ámbito se va a actuar y se sepa diferenciar claramente la labor de aseguramiento de la de consultoría y distinguir los términos ‘consultoría’ de ‘asesoría’. Por otro lado, ha de tener la formación adecuada para poder aportar un valor añadido a la organización con su asesoramiento.

Respecto a las diferencias en la actuación del auditor interno en uno u otro caso, se debe tener en cuenta el conflicto de intereses si alguien que ha participado en el proceso auditado o lo ha asesorado previamente, realiza también el aseguramiento o supervisión. “Es importante resaltar el papel de la Comisión de Auditoría al velar por la inexistencia de conflictos de interés y pérdidas de independencia cuando se desarrollan los trabajos de consultoría”, ha destacado Cuesta. Según la encuesta del IAI, en más de la mitad de las organizaciones, las actividades de asesoría y consultoría son aprobadas por la Comisión de Auditoría.   

“Debido al entorno regulatorio, al cambio transformacional que hoy viven las empresas, a la complejidad de operar en entornos internacionales, a la transversalidad de los procesos, a la complejidad de los procesos operativos y a la gestión de riesgos, que cada vez es más complicada; es fundamental que la Auditoría Interna aspire a ser asesor de confianza para dar mayor cobertura a los procesos de gestión de riesgos y control interno”, ha destacado Reyes Fuentes.   

Además de Reyes Fuentes y Eduardo Cuesta han formado parte de la Comisión Técnica: Antonio Barba (Deloitte), Natalia Cafure (Europcar IB), José Ignacio Díez (Tecnocom), Elisa González (MAPFRE), Jorge Izquierdo (Deloitte), Pedro López (DLL Ibérica), Virginia del Moral (Mutua Madrileña) y Josep Antoni Puertas (Banco Sabadell).  

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