Solo uno de cada cinco departamentos de Auditoría Interna en España aumentó su presupuesto en 2014 a pesar de las exigencias del entorno

23 de marzo de 2015

• Se presenta el estudio Visión 2020: Desafíos de Auditoría Interna en el horizonte 2020, elaborado de manera conjunta entre el IAI y KPMG, que analiza las principales tendencias que marcarán la profesión del auditor interno en los próximos años.

• El 27% de los departamentos disminuyó su presupuesto, un 13% más que en el resto del mundo, a pesar de una mayor regulación, supervisión y la necesidad de establecer más y mejores sistemas de control en las organizaciones.
 

Madrid, 23 de marzo de 2015.- Tan solo el 20% de los equipos de Auditoría Interna de las empresas españolas vio aumentado su presupuesto en 2014 pese a las exigencias regulatorias del entorno, y pese a la tendencia en el resto de países de la Eurozona y a nivel mundial. Así lo refleja el estudio Visión 2020: Desafíos de Auditoría Interna en el horizonte 2020, elaborado por el Instituto de Auditores Internos de España y KPMG, que pretende ser una reflexión de los actores que participan en la preservación del valor de las organizaciones y analiza los desafíos y oportunidades de la profesión de Auditoría Interna en los próximos cinco años. (Descargar).

Según el Pulso de la Profesión, encuesta global del Institute of Internal Auditors -recogido en el análisis-  el 53% de las empresas españolas mantuvo el presupuesto de sus equipos de Auditoría Interna, mientras que el 27% lo disminuyó. Este último dato es un 11% superior al de las empresas de la Eurozona, y un 13% más que a nivel global. Según Ernesto Martínez, presidente del Instituto de Auditores Internos de España, “es paradójico que se produzcan recortes en los equipos de Auditoría Interna justo ahora, cuando han aumentado la regulación y supervisión sobre las actividades de las empresas y la necesidad de establecer mayores y mejores sistemas de control y gestión de los riesgos ante el aumento y diversidad de amenazas”, tal y como se ha comprobado en los últimos años y como señala Visión 2020.

Las empresas españolas han experimentado en los últimos 20 años una transformación sin precedentes, y muchas de ellas son hoy líderes en sus principales sectores gracias al éxito de sus estrategias. El escenario con el que nos encontramos hoy en día es nuevo y el distinto, debido en gran parte a la crisis, que ha hecho que muchas empresas se planteen amenazas con las que antes no contaban. Para José Luis Blasco, socio responsable del Área de Gobierno, Riesgos y Cumplimiento de KPMG, “la incertidumbre no es pasajera, es una tendencia de negocio, y las normas de Gobierno Corporativo son una bandera para atraer al inversor”.

“Las organizaciones son cada vez más complejas y gestionarlas es más difícil, lo que no deja de ser una oportunidad para la profesión”, afirma por su parte Ernesto Martínez. Las compañías se transforman, y con ellas también la dirección de Auditoría Interna y la labor del auditor interno. Una de las tendencias clave es sin duda la internacionalización de las empresas -España es el país de la Eurozona en el que más crecieron las exportaciones de bienes y servicios en 2014- a lo que se une el hecho de que las fronteras entre sectores se difuminan. A la evolución del entorno se suman otras megatendencias que hace que inversores y reguladores estén impulsando cambios en los modelos de gobernanza de las organizaciones: el aumento de responsabilidades, el incremento de las amenazas, la necesidad de rendir cuentas y la transformación de las empresas.  

Recientemente, tanto la Ley de Sociedades de Capital como el nuevo Código de Buen Gobierno han puesto de relieve la efectividad del entorno de control como factor de competitividad y han dado un mayor peso a la Comisión de Auditoría dentro del Gobierno Corporativo, reforzando su papel en la supervisión de los sistemas de control y gestión de riesgos de las organizaciones, y ampliando sus funciones. De hecho, casi el 80% de las grandes compañías españolas ya cuentan con una Comisión de Auditoría. No obstante, hay que destacar que, durante la crisis, los equipos de Auditoría Interna en España sufrieron un recorte del 26%, mientras que a nivel europeo y mundial, disminuyeron un 12,6%.

Según la guía elaborada por el IAI y KPMG, las principales preocupaciones de las Comisiones de Auditoría en España son las mismas que a nivel global: riesgos operacionales, estratégicos y el cumplimiento. Sin embargo, si bajamos en nivel de prioridad, nos encontramos con que los riesgos financieros y de fraude merecen más atención para las Comisiones de Auditoría españolas que a nivel europeo mundial. El documento también revela que los riesgos relativos a la ciberseguridad fueron los que más aumentaron en el último año tanto en España como a nivel global.

Respecto a los desafíos para el auditor interno en los próximos años, de acuerdo con ambos ponentes, destaca sin duda “ser un agente de cambio con competen­cias para apoyar el desarrollo efectivo de transformaciones y promover una cultura corporativa basada en los valores distinti­vos de la compañía”. El documento expone cuatro prioridades más sobre las que se centran los retos para Auditoría Interna: mejora del enfoque de riesgos de la entidad, ser asesor clave para el consejo, ser herramienta fundamental de la Comisión de Auditoría, e integrar y aportar eficiencia en las funciones de aseguramiento. Para José Luis Blasco “el principal valor del auditor interno es buscar los activos que generan confianza, el capital más frágil que tiene que gestionar las compañías en la actualidad”.

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